Comprendo lo que planteas. Instagram ejerce esa paradójica presión: te hace sentir demasiado relevante como para ausentarte, y a la vez insignificante si decides irte. También escribo —sobre sociedad, redes y filosofía— y en su momento caí en esa misma lógica. Sin embargo, comprendí que solo yo puedo definir quién soy, y que ninguna aplicación, ni lectores, amigos o seguidores pueden otorgarme esa certeza. Para crear y pensar no necesito validación externa. Por eso me alejé de ese agujero de gusano y descubrí que todo aquello no era más que una ilusión fabricada por otros. Un saludo.
Qué bueno leerte por acá, María. Somos varies sintiéndonos así, lo he hablado con amigues y colegas —en mi caso somos más dibujantes e ilustradores— y la fatiga es total. Si bien por lo general siempre usamos ig como una vidriera para mostrar nuestro trabajo y procesos, en el último tiempo son tantas las cosas que exige esa red social para mantenerse "relevante" que cansa muchísimo. La sola idea de percibirnos más como una marca que como personas me causa tristeza, y me he visto en esa dinámica (y con al auge de la IA en cada mínima cosa, uff!). Gracias por tu escritura tan sincera! Me hizo ilusión cuando vi que estabas por acá, así que nuevo suscriptor sin dudarlo :-)
Vivimos bajo esa presión constante por generar contenido, mostrar lo genial de nuestra vida y profesión, navegando un mar de estímulos que nos mantienen enganchados. Es un ciclo adictivo de compartir, comentar y conectar con los demás, el cual nos arrolla en una bola de nieve la cual nadie está dispuesto a dejar de alimentar. Todos anhelamos el desconecte total, pero nos paraliza un miedo profundo a ser olvidados, a simplemente desaparecer si dejamos de participar en el gran teatro de la visibilidad. Mis sentimientos se ven representados con este texto de María del Mar.
Me siento igual, Marimar. Extraño lo que éramos antes y a la vez siento que vamos a otra cosa que no nos hastiará tanto, o que al menos tenemos esa facultad muy cerca. Nos leemos. Beso.
Si a todo. Si pudiera pagar una suscripción mensual que me consiga los clientes y contactos que trae Instagram sin volver a tener que publicar un post en mi vida lo haría feliz de la vida. Idea de negocio para alguna persona más emprendedora que yo
como dice haraway, hay algo de quedarse con el bardo, el problema que animaba facebook y que la imagen de instagram le ganó territorio. para esta brecha entre trabajo del trabajo y escribir para decir algo, porque sí, está bueno substack. gracias por compartir :)
Comprendo lo que planteas. Instagram ejerce esa paradójica presión: te hace sentir demasiado relevante como para ausentarte, y a la vez insignificante si decides irte. También escribo —sobre sociedad, redes y filosofía— y en su momento caí en esa misma lógica. Sin embargo, comprendí que solo yo puedo definir quién soy, y que ninguna aplicación, ni lectores, amigos o seguidores pueden otorgarme esa certeza. Para crear y pensar no necesito validación externa. Por eso me alejé de ese agujero de gusano y descubrí que todo aquello no era más que una ilusión fabricada por otros. Un saludo.
Qué bueno leerte por acá, María. Somos varies sintiéndonos así, lo he hablado con amigues y colegas —en mi caso somos más dibujantes e ilustradores— y la fatiga es total. Si bien por lo general siempre usamos ig como una vidriera para mostrar nuestro trabajo y procesos, en el último tiempo son tantas las cosas que exige esa red social para mantenerse "relevante" que cansa muchísimo. La sola idea de percibirnos más como una marca que como personas me causa tristeza, y me he visto en esa dinámica (y con al auge de la IA en cada mínima cosa, uff!). Gracias por tu escritura tan sincera! Me hizo ilusión cuando vi que estabas por acá, así que nuevo suscriptor sin dudarlo :-)
Vivimos bajo esa presión constante por generar contenido, mostrar lo genial de nuestra vida y profesión, navegando un mar de estímulos que nos mantienen enganchados. Es un ciclo adictivo de compartir, comentar y conectar con los demás, el cual nos arrolla en una bola de nieve la cual nadie está dispuesto a dejar de alimentar. Todos anhelamos el desconecte total, pero nos paraliza un miedo profundo a ser olvidados, a simplemente desaparecer si dejamos de participar en el gran teatro de la visibilidad. Mis sentimientos se ven representados con este texto de María del Mar.
Me siento igual, Marimar. Extraño lo que éramos antes y a la vez siento que vamos a otra cosa que no nos hastiará tanto, o que al menos tenemos esa facultad muy cerca. Nos leemos. Beso.
Si a todo. Si pudiera pagar una suscripción mensual que me consiga los clientes y contactos que trae Instagram sin volver a tener que publicar un post en mi vida lo haría feliz de la vida. Idea de negocio para alguna persona más emprendedora que yo
Que lindo encontrarte aquí, así, con esto.
Emoción ❤️🔥❤️🔥❤️🔥
Postear o no postear: esa se ha vuelto la cuestión.
;(
como dice haraway, hay algo de quedarse con el bardo, el problema que animaba facebook y que la imagen de instagram le ganó territorio. para esta brecha entre trabajo del trabajo y escribir para decir algo, porque sí, está bueno substack. gracias por compartir :)
Hermoso María. Me bajé la app para leerte. Parece un lindo espacio para conversar con la sensación de que nada es tan urgente.
Buenísimo Mar! Aguante el viejo facebook y las selfis descuidadas